Internet te ofrece muchísimas opciones de trabajo que se adaptan perfectamente con tu vida de estudiante. Además, no es muy difícil empezar a teletrabajar.

Pero, no todo lo que reluce es oro si no logras balancear el tiempo que dedicas al teletrabajo con el tiempo que dedicas al estudio. Entonces, vienen los problemas. Por eso, hoy te ayudaremos a convertir tus ambiciones en realidad con estos Consejos sobre el Manejo del Tiempo:

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  1. Fija el tiempo que dedicas al teletrabajo

Imagino que si hace ya tiempo que estás estudiando en la universidad, te habrás hecho mejor amigo de tu agenda, compañero inseparable del calendario y llevas tu planificador a todos lados.

Pues, ahora, de la misma forma que anotas tus horarios de clases, seminarios, reuniones con compañeros, debes empezar a anotar el tiempo que te toman tus tareas y el tiempo que dedicarás al teletrabajo.

¿Por qué debes hacerlo? Por un lado, porque es fácil distraerse con el teletrabajo y olvidarse del estudio y por el otro, porque es tentadora la idea de no trabajar nada cuando has dejado todo para último momento y debes estudiar.

  1. Adelanta trabajo en los tiempos de descanso

Es usual que tengas tiempos de descanso entre clases muy largas, o bien, que tengas materias separadas por una hora… Sé que probablemente, hasta el día de hoy, dedicabas ese tiempo a tomar café o charlar con tus compañeros, pero debes saber que es un muy buen momento para adelantar trabajo.

No harás el grueso del trabajo, pero puedes escribir algún párrafo, buscar ideas, enviar un email a un cliente o postularte a un nuevo proyecto.

  1. Haz pequeñas tareas entre clases

Ese tiempo muerto en tu clase, mientras esperas al profesor o arreglan el proyector de diapositivas, etc. suele ser de unos 5’ que valen oro si los utilizas de forma productiva. En estos pequeños cortes, puedes escribir ideas, planificar tu semana laboral y de estudio, comenzar un borrador, o hacer cualquier otra tarea rápida que luego haga tu trabajo más fácil de completar cuando llegue el momento.

  1. Deslígate de los trabajos que no tienen que ver con lo tuyo

A esto se le dice popularmente hacer “outsourcing”, es decir, buscar a otra persona que haga estas tareas. Tú necesitas tiempo, por eso debes dedicarte a trabajar en una sola área.

Pero, ¿qué ocurre si te piden que redactes un e-mail y lo necesitan en HTML? ¿No aceptas el trabajo? Si escribir es lo tuyo, busca a otra persona para que haga el HTML, y viceversa. También puedes contratar un asistente una vez por semana para que te ayude con tus e-mails u otras tareas administrativas.

  1. Utiliza técnicas reconocidas de productividad

Si no te las ingenias bien para organizarte y sientes que: luego de una semana de teletrabajar y estudiar, tu cabeza va a explotar. Tienes que comenzar a echar mano de las ya reconocidas técnicas de productividad.

Resumimos algunas de las técnicas de productividad más populares para que luego investigues por tu cuenta cuál es la que más te gusta:

  • Técnica Pomodoro: esta es una reconocida técnica de productividad que consiste en trabajar o estudiar en 4 períodos de 25’ separados por 5’ de descanso. Al terminar un Pomodoro (una ronda de 4×25’), te tomas un descanso de 15’ o terminas. Esto sirve para trabajar más enfocado y no estresarse tanto. Utiliza los descansos para caminar, beber agua, ir al baño, etc.
  • Principio de Pareto: este principio comenzó siendo aplicado en ciencias y lógica, pero puedes aplicarlo a tu propia vida. El principio de Pareto tiene que ver con que el 80% del trabajo siempre se hace en el 20% del tiempo. Si estudiando 8 horas la noche anterior al examen, apruebas, ese es tu 20%, divide esas 8 horas en la semana anterior y estarás aprobado. Si pasas 1 hora navegando en internet y luego, realizas tu trabajo en los últimos 15’, esos son los que valen.

¡Aprovecha tu tiempo enfocándote al máximo!

¿Habías leído algo acerca de las Técnicas de Productividad y Manejo del Tiempo para organizarte mejor? ¿Ya estás utilizando algunas de estas o diferentes? Esperamos leer tu experiencia -¡o tus consejos!- Si te animas, pruébalas, tendrás tiempo de contarnos luego cómo te ha ido 😉