trabajar desde casaLa omnipresencia de Internet ha hecho posible que en la actualidad se puedan prestar diversos servicios de modo independiente, recurriendo a una simple computadora. Trabajar de modo autónomo tiene múltiples ventajas, como un mayor grado de autonomía, la inexistencia de un jefe directo con las presiones que eso supone y la posibilidad de forjar el propio emprendimiento, trabajando para sí y no para un tercero. Pero la independencia laboral también demanda ciertas aptitudes para que el proyecto resulte sustentable, que es preciso desarrollar o tener en cuenta.

Te sugerimos prestar atención a las siguientes:

Disciplina: El trabajo por objetivos tiene el enorme beneficio de que uno va “directo al grano”, resolviendo la tarea que debe hacer en los tiempos propios, y sin tener que respetar horarios predefinidos. Pero a cambio exige un orden exhaustivo: administrar adecuadamente el propio tiempo de modo tal de responder convenientemente a la demanda. Y tener un muy elevado grado de autodisciplina.

Normas propias: que uno pueda plantearse las propias normas de trabajo, no significa que no haya reglas: muy por el contrario, un empleo desde casa exigirá posiblemente el doble de voluntad personal para llevar adelante tareas que dependen exclusivamente de nuestro propio esfuerzo.

Organización: Para trabajar desde tu casa, tendrás que ser doblemente metódico y ordenado, ya que el buen resultado de las tareas dependerá exclusivamente de ti. Revisar cada tanto tus estrategias en cuanto la forma de organizarte para trabajar, puede ser muy provechoso, a fin de lograr una eficiencia mayor. Madrugar es buena idea. Tomarse momentos para “limpiar la mente”, también. Revisa cada tanto tu propio nivel de productividad; chequea qué hábitos personales te sirven y funcionan, y cuáles definitivamente no.

Responsabilidad: Cumplir con las fechas de entrega solicitadas, y con los términos pautados en cada prestación de un servicio, es esencial. Ten en cuenta que para el tercero que te contrata, puede ser relativamente sencillo cambiarte por otro teletrabajador. Sólo el hecho de saber que puede confiar plenamente en ti hará que te valore y descanse en tu trabajo, de modo tal  que ya ni se le ocurra la posibilidad de recurrir a otro.

Hacerse cargo: Anticiparse a cualquier inconveniente que pudiera surgir, proponiendo alternativas concretas, es siempre un buen consejo. La persona que te contrata querrá ver resultados palpables, y no escuchar tediosas excusas.

Focalizar: Eliminar las fuentes habituales de dispersión, es inteligente. Evita la tentación de navegar en la Web o en las redes sociales; define un momento puntual del día para responder e-mails o llamadas.

El estudio en casa: Destinar un espacio físico para el trabajo, suele ser muy útil. Allí desplegarás tus herramientas –computadora, impresora, o lo que fuere-. Esto hará que al ingresar a este ámbito cambies el “chip” y te sientas automáticamente en situación de trabajo.
Siguiendo estos consejos generales, tu emprendimiento de seguro levantará vuelo. ¿Tienes algunas otras pautas para sugerir? ¡Te invitamos a compartirlas!

Si te gustaron estos consejos te comparto estos Trucos Para Maximizar tu Tiempo.